Inflación Mayorista
Análisis y evolución en el tiempo de la inflación mayorista de Argentina, medida por el Sistema de Índices de Precios Mayoristas (SIPM) del INDEC: el IPIM (con impuestos), el IPIB (sin impuestos) y el IPP (precios del productor).
A diferencia del IPC, que mide los precios al consumidor, estos índices siguen los precios en las primeras etapas de comercialización.
Evolución
Los índices de precios mayoristas (IPIM, IPIB e IPP) para las fechas seleccionadas.
Preguntas frecuentes
La inflación mayorista mide cómo varían los precios en las primeras etapas de la cadena de comercialización, es decir, antes de que los productos lleguen al consumidor final. Refleja lo que cobran productores, importadores y grandes vendedores en las operaciones entre empresas.
Se diferencia de la inflación minorista (el IPC), que mide los precios que paga el consumidor en la góndola. Como los costos mayoristas suelen trasladarse a los precios de venta al público con algún rezago, la inflación mayorista se sigue como un anticipo de la presión inflacionaria futura.
El SIPM es el Sistema de Índices de Precios Mayoristas que elabora el INDEC. Reúne los tres índices con los que se mide la inflación mayorista en Argentina: el IPIM (Índice de Precios Internos al por Mayor), el IPIB (Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor) y el IPP (Índice de Precios Básicos del Productor). Todos siguen la evolución de los precios mayoristas, pero se diferencian por si incluyen o no los impuestos.
El IPIM (Índice de Precios Internos al por Mayor) mide los precios mayoristas incluyendo los impuestos que recaen sobre los productos, como el IVA y los impuestos internos. Es el índice que suele difundirse como "la inflación mayorista" y funciona como titular del SIPM.
El IPIB (Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor) mide los mismos precios pero sin esos impuestos: refleja el precio "básico" que reciben los productores. El IPP (Índice de Precios Básicos del Productor) mide los precios a la salida de fábrica, desde la óptica del productor, también sin impuestos ni fletes. Las diferencias entre ellos ayudan a distinguir cuánto de la variación de precios responde a costos y cuánto a impuestos.
El IPC (inflación minorista) mide los precios que paga el consumidor final por una canasta de bienes y servicios. La inflación mayorista, en cambio, mide los precios en las etapas previas: lo que cobran productores e importadores en las ventas entre empresas. Por eso los índices mayoristas suelen anticipar movimientos que más tarde se ven en el IPC, aunque no siempre coinciden: en el camino del mayorista al consumidor influyen los márgenes de comercialización, los impuestos y los costos de distribución.
Los elabora y publica el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), el organismo oficial de estadísticas de Argentina. Los datos se difunden mensualmente a través de sus informes técnicos y del portal de datos abiertos del Estado (datos.gob.ar), que es la fuente que utiliza Datulis para esta sección.
Los índices del SIPM se publican con frecuencia mensual. Cada mes el INDEC difunde la variación de los precios mayoristas correspondiente al mes anterior, junto con los niveles de cada índice. Datulis incorpora esos datos apenas están disponibles.
La variación mensual compara el índice de un mes con el del mes anterior: indica cuánto subieron o bajaron los precios mayoristas en ese mes. La interanual lo compara con el mismo mes del año anterior, mostrando la evolución a lo largo de doce meses.
La acumulada del año compara el índice del mes con el de diciembre del año anterior, de modo que refleja cuánto se movieron los precios en lo que va del año. Son tres formas de leer el mismo dato según el período de comparación.
Porque miden etapas distintas de la cadena de precios. Entre el precio mayorista y el que paga el consumidor se agregan los márgenes del comercio, los impuestos y los costos de logística, que no se mueven al mismo ritmo. Además, algunos rubros con mucho peso mayorista (como bienes importados o energía) pueden variar de forma muy diferente a la canasta del consumidor. Por eso ambas mediciones pueden divergir en un mes puntual, aunque en el mediano plazo tienden a moverse en la misma dirección.